
Radiografía de rodilla: anatomía, procedimiento y qué esperar
11/2/2026
La rodilla es una articulación fundamental que nos permite caminar, correr, subir escaleras y realizar los movimientos cotidianos. Cuando sientes dolor, hinchazón o dificultad para doblar la rodilla, una radiografía de rodilla suele ser una de las primeras pruebas que los médicos utilizan para encontrar la causa. Es rápida, sencilla y por lo general indolora. En este artículo se explicará qué muestra una radiografía de rodilla, por qué se solicita, cómo funciona y qué puedes esperar desde el principio hasta el final.
¿Qué es una radiografía de rodilla?
Una radiografía de rodilla es una prueba de diagnóstico por imagen que utiliza una pequeña cantidad de radiación para crear imágenes detalladas de las estructuras internas dentro y alrededor de la articulación de la rodilla. Las imágenes son en blanco y negro: las estructuras densas, como los huesos, aparecen en blanco, mientras que los tejidos más blandos se ven en distintos tonos de gris.
Esta prueba se centra en los huesos principales de la rodilla, incluidos:
- Fémur (hueso del muslo)
- Tibia (hueso de la espinilla)
- Fíbula (hueso más pequeño de la parte inferior de la pierna)
- Rótula (hueso de la rodilla)
Aunque las radiografías muestran los huesos con claridad,no permiten ver bien los tejidos blandos,como los ligamentos, los tendones o el cartílago en detalle. Para eso, más adelante podría ser necesaria una resonancia magnética o una ecografía.
Por qué podrías necesitar una radiografía de rodilla
Los médicos suelen recomendar una radiografía de rodilla en las siguientes situaciones:
1. Investigar el dolor o la lesión
Si has sufrido un traumatismo en la rodilla —como una caída, una torsión o un golpe— una radiografía puede mostrar fracturas, luxaciones o lesiones óseas. Ayuda a los médicos a diagnosticar el problema rápidamente.
2. Evaluar la alineación y la estructura de la articulación
Cuando la rodilla se siente inestable o notas una anomalía visible, una radiografía ayuda a comprobar si hay posiciones irregulares de la articulación o deformidades óseas.
3. Para detectar artritis o desgaste
Las radiografías pueden revelar cambios en el espacio articular, espolones óseos y signos de artrosis — desgaste que provoca dolor y rigidez con el tiempo.
4. Para el seguimiento después del tratamiento
Si te han operado o te han inmovilizado una fractura, las radiografías de seguimiento pueden mostrar qué tan bien está sanando el hueso y si los implantes están en la posición correcta.
5. Para descartar afecciones óseas
En algunos casos, las radiografías ayudan a detectar infecciones, quistes, o tumores en el hueso.
Cómo prepararse para una radiografía de rodilla
Uno de los beneficios de una radiografía de rodilla es que requiere muy poca preparación:
- Use ropa cómoda que no contenga metal, como cremalleras, botones o broches; el metal puede aparecer en las imágenes y afectar la claridad.
- Es posible que le pidan que se quite las joyas que lleve alrededor de la rodilla o en la parte inferior del cuerpo.
- Si estás embarazada o crees que podrías estarlo, informa a tu proveedor de atención médica antes de la prueba. Aunque la dosis de radiación es baja, tu médico tomará decisiones para proteger a tu bebé.
No es necesario ayunar, suspender medicamentos ni tomar medidas especiales antes de una radiografía de rodilla.
Qué sucede durante el procedimiento
Hacerse una radiografía de rodilla solo lleva unos 10 a 15 minutos de principio a fin.
Esto es lo que suele ocurrir:
- Posicionamiento: Estará en posición de pie, sentado o acostado, según las imágenes que se necesiten.
- Múltiples vistas:El técnico tomará varias imágenes desde diferentes ángulos — normalmente una vista frontal (AP), una vista lateral y, a menudo, una vista de la rótula (sunrise) para obtener la imagen más completa posible de la articulación.
- Quietud: Se te pedirá que permanezcas quieto y, a veces, que contengas la respiración brevemente mientras se toma cada imagen. El movimiento puede desenfocar las imágenes, por lo que permanecer inmóvil ayuda a garantizar resultados claros.
- Sin dolor:No sentirás nada por la radiografía. Sin embargo, si te duele la rodilla, mantener ciertas posiciones puede resultar incómodo. Informa de inmediato al técnico si alguna posición te causa dolor.
Después de la radiografía: resultados y seguimiento
Una vez que se han tomado tus imágenes, el técnico las revisa para asegurarse de que sean claras y completas. Un radiólogo — un médico especializado en interpretar estudios de imagen — revisa las radiografías y envía un informe al profesional de salud que te derivó.
Según el centro médico, los resultados pueden estar disponibles en cuestión de minutos (especialmente en situaciones de urgencia) o tardar un par de días. Tu médico revisará los hallazgos contigo y hablará sobre las opciones de tratamiento. El tratamiento puede ir desde reposo y fisioterapia hasta medicamentos, férulas o más estudios de imagen si se sospecha un problema de tejidos blandos.
Seguridad y riesgos
Una radiografía de rodilla implica una dosis muy baja de radiación, mucho menor que la de muchas otras pruebas de diagnóstico por imagen. Para la mayoría de las personas, los beneficios de un diagnóstico preciso superan ampliamente cualquier pequeño riesgo derivado de la exposición a la radiación.
Aun así, si estás embarazada o tienes preocupaciones sobre la radiación, informa a tu profesional de salud. Es posible que utilicen protectores o ajusten el procedimiento según sea necesario.
Limitaciones de las radiografías de rodilla
Si bien las radiografías muestran con claridad los huesos y los espacios articulares, tienen limitaciones:
- Los tejidos blandos como los ligamentos, los tendones y el cartílago no se ven con detalle en las radiografías estándar.
- Es posible que los daños tempranos del cartílago o los desgarros meniscales no aparezcan, por lo que su médico podría solicitar una resonancia magnética (MRI) si sospecha de estos problemas.
A pesar de estas limitaciones, las radiografías siguen siendo un primer paso rápido, económico y ampliamente disponible para diagnosticar problemas de rodilla.
Preguntas frecuentes
Una radiografía de rodilla es muy rápida: normalmente tarda unos 10 a 15 minutos desde la colocación hasta la finalización.
No, el procedimiento de rayos X en sí no duele. El dolor puede venir de mantener cierta posición si la rodilla ya está adolorida.
Las radiografías muestran los huesos, el espacio entre las articulaciones, las fracturas, las dislocaciones y signos de artritis. No pueden mostrar desgarros de tejidos blandos, como las lesiones de ligamentos.
No se necesita ninguna preparación especial ni ayuno. Solo use ropa cómoda sin metal sobre las rodillas.
La dosis de radiación de una radiografía de rodilla es muy baja. Para la mayoría de las personas, se considera segura cuando es médicamente necesaria. Informe a su médico si está embarazada para que se tomen las precauciones adecuadas.


